La oferta de cine francés en HBO Max sigue anotándose puntos a favor con la incorporación relativamente reciente -la sumó en el último trimestre de 2023- de la película de Mia Hansen-Løve ‘Una linda mañana’ ( « Un beau matin » ) protagonizada por Léa Seydoux: un relato poético y luminoso sobre los duelos y las segundas oportunidades.
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Sandra visita frecuentemente a su padre, Georg, quien sufre de una enfermedad neurodegenerativa. Mientras se embarca con su familia en una difícil travesía por hospitales y asilos para instalar a Georg en lugar seguro, Sandra se reencuentra de manera inesperada con Clément, un amigo al que había perdido de vista y con el que comienza una relación apasionada pero incierta.

Como ya pasó con varias de las películas que componen la cinematografía de la directora francesa Mia Hansen-Løve (« L’Avenir », « Un amour de jeunesse»…) , el disparador de « Un beau matin » fue una situación personal: esta vez, la enfermedad de su padre.
«Después de ‘Bergman Island’, esta película se me impuso. Durante el invierno de 2019-2020, escribí este guión en parte inspirado por la enfermedad de mi padre cuando él todavía estaba vivo. Buscaba darle sentido a lo que yo atravesaba. Y quería explorar la manera en la que pueden dialogar dos sentimientos opuestos, un duelo y un renacimiento, el hecho de experimentarlos simultáneamente. Incluso tormentosa, la historia entre Sandra y Clément es sobre todo una alegría. Con su padre, no es más que sufrimiento. Los dos relatos cohabitan. Esto me interesaba, encontrar una forma cinematográfica para dejar ver esta coexistencia».
-Mia Hansen-Løve
Hansen-Løve encontró en Léa Seydoux a su perfecta Sandra. La actriz francesa confiere un grado de sutileza y sensibilidad profundamente orgánico y real a su personaje y a los conflictos que la gobiernan.
Porque esa dualidad a la que se refiere la realizadora y guionista cobra perfecta vida en Seydoux.
Su Sandra materializa, por un lado, la angustia y el dolor de ir perdiendo a su padre de forma acelerada. Al hombre, a la referencia que la configuró en gran medida -dadas las características de la figura materna que nos muestra la cinta- y a quien siempre admiró especialmente por su riqueza intelectual, esa que se le va apagando junto con la salud cognitiva.
Por otro, la pasión del enamoramiento en segunda entrega, que va acompañada de una cierta seguridad afectiva, dentro de la inseguridad que trae consigo una relación con un hombre casado. Porque Clément (un querible Melvil Poupaud) representa, más que solo la pasión, un afecto ya conocido y una figura paternal a la vez.
En el medio de esto, el filme navega por el valor de la memoria. Por lo que significa. Por cómo conforma nuestras vidas y la de nuestros seres queridos. Por la forma en la que nos hace humanos. Por lo que significa perderla.
Sandra debe despedirse de mucho: del padre que conoció, de los recuerdos de aquel, que se van esfumando junto con el departamento -habitáculo vital pleno de valor sentimental para ella- y los bienes queridos paternos.
Pero el azar le permite saludar una nueva vida, un nuevo amor -o un amor renovado-, para enfrentar esta nueva forma de orfandad.
Sin tratarse de un coming-of-age, igual es una película de crecimiento.
Y una de vínculos. Familiares, amorosos y hasta sociales, porque no se ahorra la cineasta la oportunidad de echar un ojo sobre el sistema sanitario francés: se ve desde en la dificultad de dar a los ancianos un final de vida digno, hasta en ciertas condiciones de hospitales y residencias.
Lo que sí se ahorra es realismo sucio. Pudo haber elegido tomas crudas para mostrar eso, especialmente en recintos sanitarios, pero entre la iluminación y el rodaje en 35 mm, por ejemplo, optó más bien por regalar una pintura de lo que en el fondo es un señor y tamaño drama social.
Es justo agregar que brillan en sus interpretaciones, también, un increíble Pascal Greggory en su papel de padre que se va disolviendo por la enfermedad -gran trabajo de caracterización, además- y el ya mencionado Poupaud que, pudiendo construir a un sujeto aprovechador y mezquino, consiguió más bien elaborar una figura capaz de condensar lo que significa una entrañable segunda oportunidad.
Llena de luz, poética, dolorosa y optimista: ‘Una linda mañana’ es una película llena de sensibles contrastes que nos reconcilia con las pérdidas y nos abre a la posibilidad de nuevos rumbos.
‘Una linda mañana’ ( « Un beau matin » )
Mia Hansen-Løve
Francia/Alemania, 2022
con Léa Seydoux, Pascal Greggory, Melvil Poupaud
drama, romance
Coucou Lola ! Pasión por Francia y la cultura francesa

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