Cine francés en México | ‘Miente conmigo’ o el amor prohibido de Philippe Besson

Del Tour de Cine Francés 2023, llega a la cartelera comercial de México la película francesa ‘Miente conmigo’ ( « Arrête avec tes mensonges » ), una viva reflexión sobre la intolerancia a la diversidad, los amores inolvidables de juventud y los fantasmas de los escritores.

Basada en el libro autobiográfico homónimo del escritor francés Philippe Besson, el filme cuenta con las sentidas interpretaciones del ascendente nieto de Jean-Paul Belmondo, Victor Belmondo, y del veterano actor Guillaume de Tonquédec.

Póster de la película francesa 'Miente conmigo', con Victor Belmondo y Guillaume de Tonquédec

El escritor Stéphane Belcourt acepta apadrinar el bicentenario de una célebre marca de cognac. Es la ocasión para volver por primera vez a la ciudad donde creció. Ya en el sitio, conoce a Lucas, el hijo de su primer amor. Los recuerdos fluyen: el deseo irreprimible, los cuerpos que se unen, una pasión que hay que callar… Ese primer amor se llamaba Thomas. Tenían 17 años.

Entre Cognac y cognac -porque aquí hablamos tanto de la ciudad francesa como de la bebida-, se cuece un drama importante bajo una superficie de aparente calma.

El luminoso entorno rural y la delicada fotografía de esta película conforman una danza armónica que consigue amalgamarse con una tormentosa -o atormentada- relación del pasado, cuyo dolor pervive en el presente.

Un dolor que tiene muchos colores. El de los secretos en las familias, el de la pérdida, el del crecimiento… Y, sobre todo, el del amor prohibido.

En un vaivén muy bien logrado del presente al pasado, del pasado al presente, el guión permite que el espectador vaya descubriendo la historia de Stéphane y Thomas: dos adolescentes que se abren al amor homosexual en un contexto social -el de provincia- y de época -en los 80- en el que las relaciones entre personas del mismo sexo estaban condenadas al rechazo, al tabú, al secreto o hasta a la culpa.

Esta relación tiene origen en la vida real: es, en parte, la que vivió el autor de la novela.

Pero lo que hizo Olivier Peyon, el realizador del filme, fue ir más allá. Más que trasladar el libro a la pantalla grande, escarbó en las experiencias pasadas del novelista y halló más de una perla para construir una obra propia.

Gracias a Nueva Era Films pudimos platicar con el cineasta sobre su trabajo creativo para el largometraje y aquí venimos a compartirte lo que nos reveló.

Olivier Payon – @ Marie Rouge / Unifrance

-En el libro la historia del protagonista transcurre en tres escenarios y tres épocas. En su película lo hace en un solo fin de semana. Sin embargo, el personaje de Stéphane está muy bien desarrollado. ¿Tuvo acceso a otras historias personales de Philippe Besson que no aparecen en el libro, pero que hayan podido servirle para enriquecer la escritura del personaje de Stéphane?

Efectivamente, el libro aborda tres épocas y el encuentro entre el escritor y el hijo se da en un café en Burdeos, que es una ciudad grande, y un café en París.

Eso no me pareció muy cinematográfico. Puede llegar a serlo, pero filmar a dos personas que hablan en un café… A mí me parecía necesario encontrar un contexto. Por eso situé toda la acción en la ciudad de Cognac.

Por ahí sucedió la historia de amor entre los personajes, era coherente. Pero yo necesitaba un contexto.

Yo había hecho un documental, porque también hago documentales, sobre la marca de cognac Hennessy, en la ciudad de Cognac. Conocía el espacio. Todo lo que pasa en la película: con la casa de cognac, los estadounidenses, etc… Todo esto no estaba en el libro, fue mi propia experiencia, que yo llevé a la película.


Victor Belmondo

Desde que aparece en pantalla, se hace inevitable pensar en el abuelo del joven actor Victor Belmondo, que claramente heredó de aquel no solo el parecido físico -la cámara, hay que decirlo, lo ama-, sino también el talento histriónico. Belmondo consigue un personaje complejo: el de un hijo que necesita conocer al padre de cuya pérdida no consigue recuperarse.


Para volver a su pregunta sobre el personaje de Stéphane, tiene usted toda la razón. De hecho, en el libro el escritor no tiene ningún problema: tiene su pareja, es feliz escribiendo, todo está perfecto.

Le dije a Philippe Besson: pero la felicidad no nos sirve en la historia. Necesitamos que haya algún reto, que algo esté en juego, que haya interrogantes, que tenga ciertos bloqueos.

Entonces pensé que en todos los libros de Philippe Besson, tiene como 20… Me puse a leerlos y me di cuenta de que esta historia de amor a los 17 años hace 20 que nos la sigue contando de manera oculta en todos sus libros.

Estuve leyendo sus entrevistas. Le pregunté a sus personas cercanas. A su editora, y a ella le daba risa: «¿Estás haciendo sicoanálisis de Philippe Besson?».

Y, al final, el personaje de Stéphane es el de Philippe Besson, pero 10 años antes de que escribiera su libro. Es decir, cuando estaba en un período de su vida un poco difícil.

Entonces, creo que sí es Philippe Besson, pero son cosas que no escribió. Cosas de las que yo me enteré hablando con personas cercanas, hablando con él.

Por eso también le cambié de nombre, porque me tomé libertades. Porque en la novela Philippe Besson es Philippe Besson, pero en la película se llama Stéphane Belcourt que es un nombre que Philippe Besson utiliza en sus propias novelas para hablar de sí mismo.

Es un guiño, pero a veces, cuando necesitaba alguna anécdota, lo llamaba.

Por ejemplo, la escena donde el escritor intenta brillar delante de Lucas contándole su historia de alcohol y de pastís en Los Ángeles: eso es una historia de a de veras, pero que no está escrita en ninguna otra parte. Philippe Besson me la contó. Le llamé y le dije: «oye, necesito una anécdota tuya de tu relación con el alcohol», porque Philippe Besson no bebe en la vida real. Tomé la historia, pero le cambié el final.

En la vida real no se acuesta con el mesero, pero en la película sí era necesario este final. En la película tengo que contar que Stéphane cobra mayor confianza, está fascinado, está delante de estos estadounidenses… Empieza a tener confianza y tiene la impresión de estar con sus cuates. Entonces, al final, cuando cuenta que se acostó con el mesero… es algo que no cabe en ese lugar y se arrepiente. Esta historia no existe escrita en ninguna otra parte, pero sí le sucedió a Philippe Besson.

Fui pescando así elementos de su vida que le pedí que me diera.

El largo condensa toda la carga dramática del amor que no pudo ser, de la mirada reprobadora social, del duelo, del pasado que aún duele. Sin duda, el ejercicio de investigación que realizó Payon produjo buenos frutos. Quizás por su costado documentalista, sí, pero también por su mirada sensible que sabe colocar en primer plano lo más profundo de los sentimientos.

Con un hábil manejo del tiempo, una sensibilidad orgánica y unas interpretaciones brillantes, ‘Miente conmigo‘ es un luminoso recordatorio de que el amor solo es amor.



Coucou Lola ! Pasión por Francia y la cultura francesa

Un comentario sobre “Cine francés en México | ‘Miente conmigo’ o el amor prohibido de Philippe Besson

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.