Sus temores, sus mentiras, sus formadores -con el grande Charles Aznavour, entre ellos-, sus aspiraciones -a veces desmedidas e irreales-, sus conflictivas relaciones personales y familiares, sus amoríos, su madurez tardía, sus excesos... Todos, sujetos que son abordados de manera inteligente a lo largo de solo cinco episodios, que resultan tan adictivos como el ánimo autodestructivo de Hallyday


